Como se discutió previalmente, los bosques lluviosos tropicales desempeñan un papel vital en la regulación del clima local, ya que interactúan
con los ciclos del agua. Sin embargo, los bosques lluviosos también tienen un efecto significativo en el clima global. Los bosques lluviosos, al igual que todos
los tipos de vegetación, afectan la "superficie de albedo" o la reflexión que ocurre en una superficie, ya que absorven más calor que el suelo desnudo. Norman Myers (1997) explica,
Gran parte de la energía que convierte la humedad de la superficie en vapor de agua, proviene
del calor de la radiación solar que es reflejado por la superficie terrestre. La energía depende entonces del albedo de la superficie, o del grado
del brillo reflejado por la superficie de la tierra (Gash y Shuttleworth 1992). En cambio, el albedo
depende de la vegetación, que absorve más calor que el suelo desnudo. Por encima de la vegetación espesa, las corrientes térmicas
vigorosas incorporan la humedad (proporcionada por la misma cubierta de plantas) a la atmósfera, en donde se condensa como lluvia. Debido
a su influencia en los patrones de convección y en las corrientes de aire, y por lo tanto en el régimen de lluvias, el efecto albedo constituye
un factor básico en el control del clima.
La pérdida de la cubierta vegetal del bosque significa una menor absorción de calor, que se traduce como una menor cantidad de humedad incorporada a la atmósfera.
La precipitación también se ve afectada cuando los incendios de los bosques talados producen contaminación en el aire y liberan partículas diminutas, conocidas como aerosoles, a la atmósfera. Los aerosoles pueden calentar o enfriar el aire, dependiendo de su tamaño, color y forma. Las elevadas concentraciones de aerosoles producidos por la combustión de biomasa tienen un impacto en el clima local, ya que incrementan la formación de nubes pero disminuyen la precipitación, de acuerdo a una investigación de la NASA. En áreas con una gran cantidad de humo, "se forman gotas de nube alrededor de las partículas de aerosol, pero no alcanzan el tamaño suficiente para precipitarse como lluvia", afirman los científicos del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA, quienes estudiaron el efecto. De este modo, los grandes incendios forestales reducen la precipitación, los que hace a las áreas quemadas vulnerables ante la sequía y los incendios futuros.
A la larga, estos cambios explican por qué las regiones deforestadas experimentan una disminución en la precipitación pluvial.
La deforestación tropical también puede afectar el clima en otras partes del mundo. Un estudio realizado por la NASA encontró que la deforestación amazónica de Sudamérica influye en la precipitación que ocurre desde México hasta Texas y en el Golfo de México, mientras que la pérdida de bosque en África Central afecta los patrones de precipitación en el centro-oeste de Estados Unidos. De modo similar, se encontró que la deforestación del sureste asiático tienen un impacto en la precipitación de China y en la Península de los Balcanes.
Los cambios en la cubierta forestal podrían afectar significativamente el clima
Los bosques templados podrían empeorar el calentamiento global
Preguntas de repaso:
- ¿Por qué disminuye la precipitación local con la deforestación?
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Continúa: Papel atmosférico de los bosques